Amor de madre (II)
El corazón de una madre
«Balada catalana»
Rugiente pasión ardía
en el alma del doncel;
fuera de ella, nada había
en el mundo para él.
—Lo que a tu capricho cuadre,
dijo a su amada, yo haré;
si las joyas de mi madre
me pides, te las daré.
Y ella, infame cuanto hermosa,
dijo en su horrible fruición:
—Sus joyas… son poca cosa,
yo quiero su corazón.
En fuego impuro él ardiendo
hacia su madre corrió,
y al punto su pecho abriendo
el corazón le arrancó.
Tan presuroso volvía
la horrible ofrenda a llevar,
que, tropezando en la vía,
fue por el suelo a rodar.
Y brotó un acento blando
del corazón maternal,
al ingrato preguntando:
—Hijo, ¿no te has hecho mal?
- Tipo
- Balada
- Movimiento
- Realismo
- Autor
- Anónimo
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