Solo
Enrique Pedro Maroni - Argentino (1887 - 1957).
¿Qué por qué soy triste y mi pena es tanta?
¿Qué por qué ando siempre cantando dolores?…
Debe ser, seguro, porque tengo el alma
llena de recuerdos y desilusiones.
Debe ser, seguro, porque noche a noche,
cuando ya cansado, regreso a la casa,
me encuentro tan solo entre las paredes,
sin quien me reciba con una palabra.
Sin quien me pregunte: ¿Qué le ocurre, amigo?
Cuente su tristeza, diga qué le pasa.
¿No tiene la mano cariñosa y buena
que le dé un resuello para la desgracia?…
¿No hay para su angustia alguna ternura
que aliviane un poco la pesada carga?…
¿Quien le tire un pucho de sus alegrías
a esa vida suya, pobre de esperanzas?…
Vida sin afectos, sin calor de nido,
siempre a los porrazos de la suerte mala,
y este pensamiento que no me abandona:
«¡No haber conocido a mi madre santa!»
Debe ser, seguro, porque a veces pienso
que ya los inviernos herejes me avanzan,
y me veo solo, sin tener a nadie
que pueda alcanzarme una sed de agua…
Que he luchado tanto, tan inútilmente,
que he tirado todo, cariños y plata;
por eso estoy triste y por eso siempre
van mis emociones traspasando lágrimas…
Debe ser, seguro, porque a esta amargura
no encuentro otro pecho en donde volcarla;
debe ser, seguro, porque nunca olvido
unos ojos brujos que llevo en el alma…
- Tipo
- Verso libre
- Movimiento
- Vanguardia
- Temas
- Autor
- Enrique Pedro Maroni
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