Poema IV
Qué bonito, amor, sería,
que yo pudiera quererte,
como yo quiero, y mereces:
con ardor del alma mía.
Qué hermosa la vida fuera,
si yo pudiera entregarte,
en todo tiempo e instante,
mi devoción por ti entera.
Qué lindo fuese, si el tiempo
me diese un siglo a tu lado:
como novio dedicado,
como esposo, o como siervo.
Qué bellos fuéramos los dos,
si en esta amarga distancia
nos calmáramos las ansias
con algo más que nuestra voz.
Qué eterno gozo tendría,
si en tu amor fuera rendido;
pues todo lo que he perdido
retorna en tu compañía.
- Tipo
- Redondilla
- Movimiento
- Contemporáneo
- Ayuda
- ¿Cómo colaborar?