Poema III
Cuando tú empezaste a amarme,
cuando yo empecé a quererte,
cuando sentía que moría
si no volteabas a verme,
supe que me habías cambiado
sin querer recomponerme.
Cuando te ibas de mi lado
en la parada de enfrente
y el autobús arrancaba
te despedía sonriente,
con todita la esperanza
puesta en el día siguiente
de acunarte entre mis brazos,
de cuidarte para siempre.
Y cuando mis labios hallaban
la calidez de tu frente,
y de pronto me mirabas
absorta, tan diferente,
los ojitos me cerrabas
pues decías, ocurrente,
que de mi te enamorabas
al mirarme fijamente.
Y el amor fue con nosotros
como de cuerpo presente:
yo todo henchido de gozo,
tú tan cándida y fulgente;
colmada del sentimiento
delicado y permanente
de mariposas volando
al interior de tu vientre.
Gracias a ti, mi niña.
Gracias te doy por siempre:
contigo yo he conocido
al amor adolescente.
- Tipo
- Romance
- Movimiento
- Contemporáneo
- Ayuda
- ¿Cómo colaborar?