- Forma
- Soneto
- Movimiento
- Romanticismo
- Siglo
- XIX
- País
- Chile
Al altanero y encumbrado pino
Dijóle un día la rastrera grama:
¿Por qué tan orgulloso alzas tu rama
Cuando no alfombras como yo el camino?
Y él respondió: — Yo doy al peregrino
Sombra, cuando su luz el sol derrama,
Y cobijo las flores cuando brama
El ronco y desatado torbellino.
Así el vulgo al poeta gritó un día:
— ¿Por qué miráis indiferente al suelo?
¿Qué hacéis? ¿Quién sois?— Y el bardo respondía:
— Soy más que tú, porque tal vez recelo
Que sólo de mi canto a la armonía
Comprendes que hay un Dios y que hay un cielo.