El corazón roto
Creí que el pobre corazón ya estaba
compuesto para siempre. Me lo había
atado con las cuerdas de poesía,
de mi lira alta y pura.
Comenzaba
a florecer, por donde yo pasaba,
nueva y gentil, la primavera mía;
sueños de paz y cantos de alegría,
la luz del sol en mi rincón entraba.
Entre las rosas tú te apareciste,
como siempre, reidora e inconstante,
salvando redes y tendiendo lazos…
El mirar noble se me puso triste,
y el mal atado corazón amante
se me quedó, otra vez, hecho pedazos.
- Tipo
- Verso libre
- Movimiento
- Modernismo
- Temas
- Autor
- Juan Ramón Jiménez
- Ayuda
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