Sobre el origen del beso
Un beso no inicia con un encuentro de labios; inicia con un encuentro de miradas, un encuentro que lleva velado un gesto de complicidad. Aunque bien podría decirse que el verdadero origen de un beso es el silencio, ese espacio en el que las palabras sobran…, un silencio diferente a todos los demás silencios.
—Don Alejandro de Morales y Loaiza en la revista Fatum, n.°18, pág. 32, mayo de 2015. Baja California Sur, México. Originalmente escrito en 2013.
Por Don Alejandro.